SE NECESITA UN LÍDER QUE QUIERA SER PRESIDENTE




Ser presidente de la república, por sentido común, debe reunir ciertas condiciones que no pueden ser desconocidas por  quienes formamos parte de esta sociedad. Desconocerlo sería fatal,  pues traería como consecuencia elegir personas incapaces para representarnos y dirigirnos  como país.

El que no lucha por ser el mejor está condenado a estar dominado por aquellos que sí lo hacen.

En el Año 1994, en el municipio del Peñol, Antioquia, iniciamos un ambicioso proyecto de formación en el liderazgo juvenil; sentíamos preocupación por la realidad de nuestros pueblos: Los mismos de siempre nos hacían las mismas promesas para obtener al final de cada periodo la desilusión de siempre, para hundirnos sin esperanza en un modelo de país que ninguno de nosotros quería, ni  para nosotros ni para nuestros hijos. Sin motivación y una gran desilusión, muchos se alejaron, permitiendo peligrosamente que otros decidieran. Con este panorama motivamos  a  jóvenes para que se vincularán más activamente en la actividad democrática, les ofrecimos capacitación integral. La tarea no fue fácil, pero dio sus frutos.
Aprendimos que el liderazgo es un aprendizaje de todos los días, la  diversificación nos llevó a integrar competencias de muchos estilos para ser completos, no perfectos.  

El líder debe tener la capacidad para cambiar realidades, ver, lo que otros no ven.  Por ser un soñador tiene el enorme privilegio de atreverse , allí la mente vuela, y le permite plasmar lo que quiere y desea. Tiene la capacidad de "levantarse  cuando los demás se agachan".

Antonio Domingo,  señala cuáles deben ser la cualidades de un líder del siglo XXI, éstas van encaminadas tanto a su actitud como a su visión.

Debe tener capacidad de decisión, no actúa a la ligera, no debe ser primario, es firme ya que no es producto de una  emoción. Cuando muchos dan la causa perdida, el líder ve oportunidades; es un entusiasta, los fracasos nunca lo desaniman pues son escaleras del éxito. La toma de decisiones no las delega, sabe que es su responsabilidad; se rodea de personas inteligentes en su equipo de trabajo, pero no los usa como escuderos; está siempre al frente de cualquier decisión; está en continuo crecimiento; estancarse o resignarse no debe estar en su currículum; estudia, crea, es un ser productivo en su forma de ser. La lealtad para quienes le han hecho crecer nunca caduca.

El líder tiene la capacidad para relacionarse con todos, es un ser respetuoso  de las diferencias, tiene una inmensa capacidad de crítica, de ahí que sea respetado por todos. Para ello debe poseer humildad, recibir los aplausos aunque muchos no se los crea, y saber pedir perdón cuando se hace necesario. La actitud mental positiva hace que conduzca a otros por senderos de prosperidad; escuchar,  hace sentir valioso a los demás, están en su agenda diaria; rendirse no es una opción, pero sabe cuándo debe retirarse.

Henry Kissinger dice: “La tarea del líder es mover a su gente desde donde se encuentra, hacia donde no ha estado".

Conozco líderes con esta capacidad, hacen la diferencia, y dejan siempre un legado que nunca muere. El líder no se da por casualidad, no se nace siendo líder, se hace con esfuerzo, disciplina y mucha dedicación.  Involucra un conjunto de características, desde su personalidad, hasta su bondad y carisma que lo convierten en admirado, querido y obedecido.

Mirando la realidad latinoamericana y conociendo el actuar de muchos de nuestros mandatarios actuales, debemos preguntarnos si ellos tienen el perfil de líder que necesitan nuestros pueblos, nuestra época y  nuestros retos. Nos equivocamos nombrando jefes en lugar de líderes. De ahí que muchos de ellos asuman posiciones dictatoriales, arrogantes e  improvisadas, creando divisiones irreconciliables y elevando el nivel de pobreza que por dignidad y derecho ningún ciudadano merece.

Como colombiano desearía que todo marchara bien, no quisiera criticar ni hablar mal del gobierno que nos representa, no quiero ser pesimista, pero por una causa optimista debo hacerlo.  Me gustaría estuviéramos representados por un líder que reuniera las cualidades anteriormente señaladas, pero los "reversazos" dados por nuestro Presidente, como signo de improvisación y que marcan el ritmo de su gobierno, me lleva a pensar diferente. Entre otros, estas son algunas de los reversazos del presidente:  reforma a la justicia, reforma tributaria, reforma a la educación superior y la más reciente, la ampliación  del periodo presidencial.

Santos dice que "sólo los imbéciles no cambian de opinión", como frase muy interesante, como realidad muy preocupante,  pues, un presidente que cambie tan fácilmente de opinión, da signos muy fuertes de debilidad e improvisación.  El hecho que sea elegido con una plataforma y gobierne con otra, que sus enemigos políticos se conviertan en sus mejores amigos, y sus amigos se conviertan en sus mayores contradictores; que después de avanzar tanto en seguridad, hoy nos sintamos tan inseguros , que no pueda tener  como ciudadano la confianza para saber cuando nuestro presidente dice la verdad, cuando hay tanta deslealtad en quien tiene la gerencia más importante del país; nos lleva a creer que no hay un líder que nos este conduciendo hacia adelante y que  lo realizado hace 18 años en aquel lindo municipio del Peñol, se debe repetir y mantener:  ESCUELA DE LÍDERES.

Los hombres pasan y las instituciones quedan; trabajemos por un liderazgo que le devuelva la grandeza a este país.  Si con Santos no se pudo, no cometamos la torpeza de elegir a otro que  no haya sido probado en su liderazgo y virtud.

Celebremos la vida y la victoria sobre el mal, trabajemos con coherencia, edificando con firmeza y seguridad el país que todos queremos.

"Nuestra lucha es para que las nuevas generaciones puedan vivir felices en Colombia, en el suelo fecundo de la Patria (AUV).

Que tengan buen día.

Omar A. Bedoya Gaviria
Twitter @omantoni1
25 de abril de 2013

Comentarios

Entradas populares de este blog

Homilia del Papa Francisco en Cartagena 10 sept. 2017

LA LEY NO DEBE APLICARSE SEGÚN LA CARA DEL INFRACTOR.

BIENVENIDO PAPA FRANCISCO, PEREGRINO DE LA PAZ