POR TU DOLOROSA PASIÓN, TEN MISERICORDIA DE COLOMBIA Y DEL MUNDO ENTERO

Por tu dolorosa pasión...ten misericordia de Colombia y del mundo entero.

Le pido a Dios que su corazón bueno se dirija hoy a nuestro suelo, se hace urgente que mires a esta heredad tuya, que con una terrible injusticia quiere entregar la dignidad de pueblo a través de unos falsos diálogos de paz, donde los criminales se sientan con la soberbia que sólo es posible tener en corazones que no conocen de tu amor. Te pido mires a este gobierno que con una terrible indolencia quiere prolongarse en el poder,  ofreciendo la más cruel impunidad a quienes han destruido al país por más de cincuenta años, sembrando muerte y dolor,  con tal que se unan a su proyecto de continuar comiéndose desde el estado, la poca lana que aún le queda  a tu rebaño.  Permite Señor que la Justicia se haga presente en este valle de lágrimas, que las futuras generaciones sientan que el crimen, la violencia, la droga,la mentira, no son la regla del éxito, que  solo el trabajo honrado, el amor y La Paz traerán consigo el triunfo perdurable que todos necesitamos.  Por eso Jesús Misericordioso, quiero pedirte muy especialmente que mires a Colombia y le extiendas tu mano poderosa, ábrele tu corazón bondadoso y prolonga tu  paciencia con la que has mirado por tantos años a una dirigencia que no ha querido dejarse iluminar y dirigir por tu sabiduría y amor.

Misericordia porque por más de 60 años los gobiernos han llenado de ilusión a un pueblo con promesas de cambio y paz.
Misericordia porque los que son llamados al servicio se han servido del pueblo.
Misericordia porque son cercanos al pueblo en época electoral y una vez en el poder, se convierten en búnkers impenetrables donde el pueblo nuca llega.
Misericordia porque los gobernantes son elegidos con una plataforma electoral en la que el pueblo cree y una vez conquistada la corona, comienzan a gobernar con la agenda oscura, obedeciendo a su interés, ignorando el sentir del pueblo a quien después se atreven llamar, mano oscura, enemigo del gobierno, resentido social.
Misericordia porque los puestos administrativos son entregados como mermelada o botín a las familias y caciques de siempre, impidiendo que nuevas y extraordinarias generaciones hagan el cambio y oxigenen una política ya de por sí contaminada.
Misericordia porque los medios de comunicación dejan de ejercer la esencia del periodismo, no practicando la imparcialidad, favoreciendo sólo su interés económico, desconociendo e ignorando su verdadera misión, ni escuchando la necesidad del pueblo dejándolo al vaivén del mejor viento que este a su favor.
Misericordia porque mientras  en las esferas del poder se quedan con los pedazos de la torta, el pueblo, si es que le toca, debe recoger las migajas que caen de las mesas de los ricos.
Misericordia porque en tu pueblo, unos se han cansado de luchar, resignando las posibilidades de cambio, arriesgando el futuro de la patria, y otros extremadamente cansados eligen la violencia o se unen a las esferas de poder creando intolerancia en unos, perdida de valores el otros, abriendo brechas y heridas cada vez más difíciles cerrar y de sanar.
Misericordia porque en este país es muy fácil ser doctor, pero cada día se hace más difícil ser Señor.
Misericordia porque han sido muchas las ilusiones mutiladas, las esperanzas frustradas, los caminos cerrados, la familias lastimadas, las manos manchadas, las vidas apagadas.
Este es un país en el que Dios por designio amoroso, según lo afirman los recursos naturales, las bondades espirituales, y las bellezas culturales,  quiso fuera uno de los paraísos en el que Él quería pasearse en largos y amenos diálogos  con su criatura el hombre, pero hoy solo puede ver a un pueblo que se esconde desnudo por las serpientes, los caines y  los Judas que se han robado los abrigos de la dignidad , del pan, de la salud, de la vida y del  amor, conduciendo el pueblo no a los pastos de de una tierra prometida donde hay leché y miel, sino que lo ha condenado a vivir en el desierto en el que incluso no hay roca de Meribá en el que se pueda abrir la fuente de  la esperanza ni tan  siquiera las cebollas de Egipto donde pueda saciar su amargura.

Suscita Señor a un Nuevo Moisés, regalarnos a una nueva Ester, danos la Ilusión de un Joven David, la sabiduría de Daniel, los sueños de Colón, el atrevimiento de Bolívar, la dulzura de mamá, la humildad de Francisco, la ternura de los niños,  la lealtad de Papá.  Sé que con esto y lo que en tu providencia nos quieras regalar, tendremos la nación que todos queremos, recuperaremos el paraíso por ti ofrecido y sobre todo el país soñado en el que quisiera vivieran nuestros hijos.

Con todo tu pueblo Señor de la Misericordia te decimos:

"Señor, Dios Rey Omnipotente, en tus manos están puestas todas las cosas; si quieres salvar a tu pueblo, nadie puede resistir a tu voluntad. Tu hiciste el cielo y la tierra y todo cuento en ellos se contiene: Tu eres el Dueño absoluto de todas las cosas: ¿Quién podrá, pues, resistir a Tu Majestad? Por tanto Señor Dios de Abraham, ten misericordia de tu pueblo porque nuestros enemigos quieren perdernos y exterminar tu herencia. Así, Señor, no desprecies esta parte que redimiste con el precio de tu sangre.

Oye, Señor, nuestras oraciones, sé favorables a nuestra suerte; levanta el azote de Tu justo enojo, y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos Tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente." AMÉN. (Tomado del Libro de Ester)

SANTO DIOS, SANTO FUERTE, SANTO INMORTAL...TEN MISERICORDIA DE COLOMBIA Y DEL MUNDO ENTERO.


Omar A. Bedoya Gaviria
Twitter @omantoni1
http://omantoni.blogspot.com/
Abril 7 de 2013.

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