CARTA ABIERTA AL PUEBLO COLOMBIANO En respuesta a las afirmaciones del señor Iván Cepeda sobre Antioquia Antioquia., 15 de marzo de 2026 Estimados compatriotas, Me dirijo a ustedes en ejercicio de la más legítima expresión que le cabe a un ciudadano libre en democracia: la verdad dicha con la frente en alto. Lo hago movido no por el odio, esa pasión que tan bien conocen quienes nos gobiernan o pretenden gobernarnos, sino por el amor profundo e irrenunciable que siento por esta tierra que me vio nacer y por este país al que le pertenezco. Soy colombiano, y en esa identidad me crezco. Pero dentro de ese privilegio inmenso de llamarme colombiano, cargo con un orgullo mayor aún: nací en Antioquia. Y eso, señores, no me lo quita nadie. I. El señor Cepeda y su geografía del odio El señor Iván Cepeda Castro, precandidato a la presidencia de Colombia, a quien muchos en este país conocen como el fiel heredero político e ideológico de las FA...
Kevin Arley Acosta Pico vivía en Palestina, un municipio del Huila. Era un niño alegre, activo, fanático de montar bicicleta. Tenía 7 años y hemofilia A severa, una condición genética que impide que la sangre coagule normalmente. Con tratamiento continuo, podía vivir. Sin él, cualquier golpe podía matarlo. El medicamento que lo mantenía con vida era el Emicizumab, que debía aplicársele cada 28 días. La última dosis que recibió fue el 2 de diciembre de 2025. Desde el 12 de diciembre, Kevin quedó sin IPS asignada porque la IPS Medicarte terminó su contrato con Nueva EPS. La transición a otra entidad nunca ocurrió. Nadie llamó. Nadie buscó al niño. El sistema simplemente lo abandonó. El domingo que cayó de la bicicleta, su madre lo llevó de urgencias al hospital de Palestina. Pidió que lo trasladaran, que necesitaba el medicamento, que no lo dejaran morir ahí. La respuesta fue que la autorización dependía de la EPS. La misma EPS que hacía semanas no le entregaba sus ...
Colombia en la Encrucijada: No Todos los Extremos Son Iguales Colombia atraviesa uno de los momentos más oscuros de su historia reciente. No es una percepción, es una realidad que se palpa en cada rincón del país. El gobierno de Gustavo Petro ha dejado un rastro de institucionalidad herida: un sistema de salud al borde del colapso, denuncias de corrupción que salpican a sus más cercanos colaboradores, una confrontación permanente con los organismos de control, y un país dividido a propósito, porque a ciertos poderes les conviene que los colombianos nos miremos con desconfianza y rabia. Cuatro años han bastado para demostrar que la izquierda radical no tiene proyecto de nación; tiene proyecto de poder. Y ahora pretenden perpetuarse con el heredero designado Iván Cepeda, el candidato que encarna la versión más dura e intransigente de ese mismo proyecto. Para acompañarlo, eligió a Aída Quilcué, una figura vinculada a la confrontación y al cuestionamiento sistemático de nuestra...
Comentarios
Publicar un comentario
Lo que se exige con respeto, con respeto se responde, lo demás simplemente se ignora. Gracias por hacer parte de quienes buscan un mundo mejor.