CUANDO EL RITO SE CONVIERTE EN MURO
Reflexión sobre la liturgia viva y el peligro del tradicionalismo rígido Por Omar Hay una paradoja dolorosa que se vive hoy en algunos rincones de nuestra Iglesia: personas que, en nombre de la fidelidad, practican una forma sutil de rebeldía. Sacerdotes y fieles que, convencidos de custodiar la “verdadera liturgia”, terminan rechazando lo que la misma Iglesia ha discernido, aprobado y promovido a lo largo de décadas. No lo hacen con mala intención y eso es precisamente lo que hace el asunto más delicado, pero el camino al error no siempre está pavimentado de mala fe. I. La Iglesia no es un museo Quienes rechazan la animación litúrgica, los nuevos cantos, los instrumentos musicales distintos al órgano —y en algunos casos incluso cuestionan en voz baja el papado del Papa Francisco y del Papa León— parecen olvidar una verdad fundamental que está en el corazón mismo de nuestra fe: la Iglesia es un organismo vivo, no un monumento histórico. San Pablo lo expresó con una claridad ...