La Gracia de No Quedarse en el Suelo
Hoy Colombia lloró. En Vancouver, el penal de Dávinson Sánchez se estrelló en el travesaño, el disparo de Rubén Vargas cruzó el arco, y la Tricolor quedó eliminada del Mundial en penales. Luis Díaz se desplomó sobre el césped. Un pueblo entero sintió que algo se rompía por dentro. Conozco ese sentimiento. No solo en el fútbol. Lo conozco en la familia que se fractura, en el proyecto que no prospera, en la vocación que cambia de rumbo, en el país que parece no encontrar su camino. Todos hemos tenido nuestro Vancouver. Todos hemos sentido ese penal que se va al palo. Y la pregunta que importa no es por qué caímos. La pregunta es qué hacemos con el suelo. La teología llama adaptación edénica a algo que Dios sembró en nosotros desde el principio: la capacidad de transformar el entorno adverso en lugar de crecimiento. Cuando Adán y Eva salieron del jardín, no salieron vacíos. Llevaron dentro la semilla de todo lo que podían construir. La expulsión no fue el final de la historia; ...