Si Antioquia resiste, Colombia se salva
Esta mañana, Antioquia amaneció bajo ataque. No es una metáfora. Son las palabras exactas del gobernador Andrés Julián Rendón: "Amanecimos con una arremetida de los amigos del crimen, de las movilizaciones y de la política de Gustavo Petro. Pero aquí estamos, no nos vamos a doblegar." Y así es. Mientras los antioqueños madrugaban a trabajar, cerca de 500 indígenas, varios de ellos encapuchados, armados con machetes y bastones, con niños y mujeres usados como escudo humano, bloquearon los accesos al Centro Administrativo La Alpujarra en Medellín: la sede de la Gobernación de Antioquia, la Alcaldía de Medellín, el Palacio de Justicia, el Concejo, la Asamblea Departamental. El corazón institucional de Antioquia, paralizado al amanecer. ¿Quién dio la orden? Pero hay algo que hiela la sangre más que el bloqueo mismo. Cuando un periodista le preguntó a uno de los participantes por qué estaba allí y cuál era el motivo de la protesta, la respuesta fue tan reveladora como perturba...