Cuando no tener vergüenza es el límite
Hemos escuchado con asombro el anuncio de la señora Piedad Córdoba, sobre su intención de llegar a ser presidente de la República de Colombia. Es predecible en ella que su vergüenza no tiene límite. Debe saber que goza de una merecida inhabilitación de 18 años por colaborar y promover al peor grupo terrorista de Colombia, también debe tener en cuenta que su sola intención de ocupar la silla presidencial es ya una más de sus burdas pretensiones, y una muestra más de sus desafiantes acciones contra la democracia, propias del grupo al que representa. No quiero imaginarme el panorama con una persona de esa calaña en la presidencia de la Nación, creo el país entraría en su peor momento histórico, nada sería igual. Claro está, que estoy llendo demasiado lejos, es sabido que su sola presencia molesta a los colombianos de bien. No alcanzaría ni tan siquiera a inscribir su candidatura. No creo que los 6000 votos de las FARC, ...